lunes, 18 de noviembre de 2013

una gasolinera encantadora

Lo primero mis disculpas por este abandono temporal. Procuraré no hacerlo de nuevo...

El caso es que ayer tuve que poner gasolina en el coche... acto que realizo al menos una vez a la semana... y me topé con una mujer encantadora detrás del mostrador

Comento la frecuencia con que llevo a cabo esta acción para poner en perspectiva que en los últimos años, a una vez semanal, ayer me encontré con UNA mujer encantadora.

Lo curioso del tema es que no tuvo relación alguna con la gasolina ya que su actuación brillante fue debido a una barra de pan que compré en la tienda de la gasolinera. La verdad es que tienen un pan espectacular! y más a las 2:30 de la tarde!!! calentito, crujiente... hhhmmm... irresistible

Pues así había sido durante mucho tiempo hasta que ayer me dan mi barra de pan metida en una bolsa medio de papel medio de plástico (un lado era ventana para poder distinguir el tipo de barra que compras). Este hecho acaba con ese crujir tan divino del pan recién hecho para convertirlo en una especie de barra amorfa blanda y sin atractivo... ni siquiera a las 2:30pm

Pregunté a la chica del mostrador por la razón de esta sin-razón y me contestó que sanidad lo había exigido para evitar que se tocara el pan pero al mismo tiempo se pudiera ver el material comprado. Tengo que decir que ya tenían sus bolsitas de papel y sus guantes para servirse peeero sanidad tuvo que decidir que no era suficientemente seguro y que era mucho mejor chafar el pan totalmente, quitarte las ganas de comerlo aun con el estómago runruneando y meterlo en su bolsita nada más salir del horno lo que todo el mundo sabe que es la mejor forma de destrozar su lozanía!

La chica me explicó que como ellos también eran conscientes de este gran problema (Sanidad no compra pan por lo visto...Carrefour tampoco porque hace lo mismo y es pan-baba...) y que estaban buscando la forma de poder ver el tipo de pan que adquieres sin necesidad de meterlo en bolsas medio de plástico. Por ejemplo ponerlo en cestas debajo de la altura de los ojos de forma que se vea por uno de los lados, etc. Lo están estudiando.

Mientras tanto me ofreció una bolsita totalmente de papel para el camino hasta casa y así reducir la agonía de mi pobre barra, cerebro y estómago! le dije que no se preocupara, que ya reducía yo la agonía en unos minutos acabando con aquella barra que quiso ser crujiente y no le dejaron. Tengo que decir que me supo a gloria igualmente!

Gracias gasolinera, fue un detalle! demostraste gran empatía :)

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